Encontrá tu Tromen ideal.
¡No pongas las cenizas a un costado! Es muy importante adquirir el hábito de retirar las cenizas de la salamandra después de usarla. Por supuesto, asegurate de que el metal esté frío antes de empezar.
Es ideal usar herramientas de metal como palas y baldes para juntar las cenizas y brasas, por si todavía no están completamente frías. Siempre es mejor prevenir al máximo el riesgo de incendios.
Para la limpieza más profunda de la cámara de combustión podés usar un cepillo de cerdas duras para sacar todo el hollín adherido al piso y la pared.
Las salamandras a leña pueden acumular hollín en el vidrio, lo que reduce la visibilidad, pero afortunadamente limpiarlo es muy sencillo.
Primero que nada, la salamandra debe estar apagada y en frío.
Para limpiar el vidrio podés usar el limpiavidrios Tromen, el cual contiene un líquido alcalino desarrollado para la limpieza de vitrocerámicos.
Aplicá el producto en ambas caras del vidrio y después pasá un paño o papel mojado para remover la suciedad. Por último, pasá papel seco sobre el vidrio para secarlo y no dejar marcas.
Además de la limpieza diaria, es recomendable realizar una limpieza más profunda periódicamente, especialmente si la salamandra no se usa durante un tiempo. Esto incluye verificar la integridad de las juntas y revisar el conducto de humo para asegurarse de que no haya obstrucciones.
El conducto de humo puede acumular creosota (un compuesto químico que se genera cuando se quema madera o carbón), lo que podría obstruir el flujo de aire. Es recomendable limpiar el conducto al menos una vez al año para eliminar cualquier residuo que pueda afectar la eficiencia de la salamandra.
Lo mejor es que podés limpiar el conducto de humo con la salamandra encendida usando el deshollinador de Tromen, el cual es un polvo removedor de hollín. A continuación te mostramos los pasos de cómo hacerlo:
Con este procedimiento vas a tener el conducto de tu equipo siempre libre de hollín. ¡Así de fácil!
Limpiar el exterior de la salamandra a leña es lo más simple. Podés hacerlo con un paño húmedo y un cepillo para las manchas más difíciles.
Las juntas son una parte fundamental de las salamandras. Estas aseguran que al encender la estufa a leña no haya fugas de humo o gases en el ambiente, lo que garantiza un funcionamiento seguro.
Verificá que las juntas estén en buen estado para asegurar que no haya fugas de aire y reemplaza cualquier junta desgastada para mantener la eficiencia del equipo.
Es tan importante limpiar la salamandra cuando la usas como cuando no. Es por eso que es esencial hacer un mantenimiento preventivo al final de la temporada invernal.
Esto incluye la limpieza completa de la cámara de combustión, la revisión de las partes móviles y la inspección del sistema de escape de humo.
Por último, el uso de leña seca y de buena calidad es fundamental para el correcto funcionamiento de una salamandra. La leña húmeda no solo va a ser mucho menos eficiente y más difícil de prender, sino que también va a producir humo en exceso y va a acumular mucha más creosota.
La combustión incompleta de leña húmeda o de mala calidad deja más cenizas y residuos que deben limpiarse con más frecuencia.
Con estos cuidados, tu salamandra va a estar siempre en perfectas condiciones, asegurando un calor constante y seguro en tu hogar.
Las estufas a leña Tromen se destacan por su durabilidad y eficiencia gracias a que utilizamos materiales de la más alta calidad.
La tecnología de doble combustión de nuestras salamandras permite que estas retengan el aire caliente por mayor tiempo, lo que maximiza el calor y reduce el consumo de leña.
En Tromen podés encontrar distintos modelos que se adaptan a cada ambiente. Las opciones que tenemos para ofrecerte son:
¡Elegí la que más te guste y mantené tu hogar bien calefaccionado!